Animalia Magazine

León

 

Vacunas

MVZ Adriana Díaz Avelar

La ciencia modificó a los organismos cuando desarrolló las vacunas, les añadió una armadura, inteligencia inmunológica y los hizo más fuertes. Conoce las respuestas a las preguntas más frecuentes.

El origen de la vacuna
Como muchas cosas hoy en día, nos traslada a China, alrededor del año 200 a. C. donde a los pacientes que presentaban cuadros ligeros de viruela se les quitaban algunas costras, las molían hasta hacerlas polvo y el curandero las soplaba sobre la cara de las personas para que las inhalaran. Esto en forma de vacuna rudimentaria. Más tarde en el año de 1718 Lady Mary Wortley Montague, reportó que los turcos utilizaban la pus producida por la Viruela de las Vacas, o Vacuna, así que lo hizo con sus propios hijos, a esto se le conoce como Variolización.


Edward Jenner médico rural de Inglaterra, en 1796, observó que las mujeres que trabajaban ordeñando vacas, se contagiaban también de la viruela vacuna, infección que a diferencia de la humana, no era mortal, pero al contraerla quedaban a salvo de la viruela común. Así, Jenner tomó la pus de una de las pústulas de una trabajadora y la inyectó en el brazo de un niño llamado James Phipps, quien contrajo una forma leve de la enfermedad. Cuando estuvo recuperado, le inyectó viruela humana y el niño no se enfermó. Fue sin duda un experimento atrevido, pero le dio muchas pistas a las futuras vacunas.


En 1881 Louis Pasteur hace un gran experimento con ganado, cultivando Bacillus antracis, el conocido y temido Antrax, e inocula a los animales con él. Días después repite esto con un cultivo original, el cual era mortal, pero los vacunados sobrevivieron.


Luis Pasteur acuñó el termino Vacuna en honor a Edward Jenner, por haber utilizado el virus Vaccinia, de las vacas.


Gracias a la ciencia podemos aislar a los microorganismos como bacterias y virus, para de este modo hacerlos menos dañinos, debilitándolos, separar algunas partes o inactivarlos por completo para la fabricación de vacunas.

 

¿Qué tipos de vacunas existen?
No todas las vacunas han sido desarrolladas bajo el mismo esquema. Cada organismo representa un nuevo reto en el laboratorio y por ello es que cada una provee una protección distinta, principalmente en el tiempo, al no estar expuestos de forma constante a los microorganismos patógenos (los dañinos) va disminuyendo la inmunidad (protección) que se generó al vacunar.


Se clasifican en vacunas de: Virus apatógeno, virus activo modificado, inactivado, recombinante y de subunidades, de ADN, de bacterias vivas, bacterina y toxoide. Cada una utiliza distintos métodos biológicos y científicos para su producción. Los cachorros tienen protección que les concede la madre, sin embargo, esta protección es temporal y es necesario generar una propia, por ello la vacunación es esencial.

 

¿Qué contiene una vacuna?
Las vacunas contienen una parte biológica que es la que producirá en sí la respuesta inmune para producir la protección y un adyuvante.


El adyuvante es una sustancia que se agrega a la vacuna para promover una mejor respuesta inmunitaria y pueden ser de varios tipos: inflamatorio, retardador y co-estimulador. Todos ellos encaminados a despertar de distinta forma e intensidad algunas funciones del sistema inmune para mejorar la respuesta a la vacunación. Pueden producir un ligero dolor en la zona o no, formar pequeñas zonas abultadas en la zona de inoculación, o activar directamente una estirpe celular.

 

Vacuna¿Cuándo empezar a vacunar?
Si hablamos de condiciones ideales, será muy importante llevar a cabo la vacunación desde la madre, esto implica no únicamente que se le vacune en cuadros anuales de forma puntual, también que se le vacune al inicio del celo y al término de la gestación, aproximadamente 2-5 días antes del parto. Esto hará que sus niveles de anticuerpos sean mayores para poder proveer de una protección mayor y más duradera a la camada, esto es aún más importante en camadas grandes. Toda decisión sobre la vacunación debe ser tomada por el médico veterinario, quien elegirá el inmunógeno que mejor se adecue al animal.


Una vez nacidos los cachorros habrá que considerar varios factores para poder iniciar la vacunación.


• Edad del animal: hay que tomar en cuenta la edad del animal por varias razones, si los animales son muy jóvenes la inmunidad materna seguirá presente de forma activa, y la vacunación tendrá un efecto negativo. En términos generales se recomienda vacunar animales mayores a 6 o 8 semanas de edad y realizar las revacunaciones cada 21 días. Siempre hay que tener en mente que los animales presentan una respuesta individual dependiente de la inmunidad materna y de la propia madurez del individuo y por ello habrá que realizar una revacunación.


Algunas vacunas tienen un cuadro dependiente de las normas y leyes del país, como es el caso de la rabia.


• Desparasitación: este evento se llevará a cabo por lo menos 7 días antes de la vacunación de un cachorro, ya que los parásitos debilitan la respuesta inmune. Por si fuera poco, los desparasitantes pueden llegar a tener influencia en la competencia inmune, la pueden disminuir y en algunos casos aumentar.


• Estado de salud de la mascota: es de suma importancia realizar un examen físico general de cada animal antes de proceder a vacunarlo, ya que si se encuentra enfermo esto tendrá un efecto negativo tanto en el paciente como en la vacuna y las consecuencias pueden ser graves. Sólo deben vacunarse animales sanos.


• Tipo de biológico a utilizar: el criterio del Médico Veterinario tomará está decisión acorde a lo que presente el animalito en cuestión, al grado de protección de la vacuna y a las necesidades de cada zona geográfica, ya que pueden existir variantes en las enfermedades más comunes que se presentan.

 

¿Cuándo revacunar?
Acorde a la literatura, en el caso de los cachorros se deberán aplicar las revacunaciones con un intervalo de 3 semanas entre vacuna y vacuna para poder estimular de forma apropiada la respuesta inmunológica y crear una memoria a largo plazo.


Hablando de los adultos la revacunación es anual. Si bien se creó una memoria a largo plazo, los niveles de anticuerpos van disminuyendo conforme no exista la exposición, así que el darle un recordatorio anual será vital para mantener ese número de anticuerpos en ideal y así proteger a nuestra mascota de las enfermedades más comunes y que siempre estén preparados para combatirlas.

 

Vacuna¿Por qué puede fracasar la vacunación?
Puede ser que el comerciante tenga alguna falla en la producción, que los envases pierdan el vacío o que la condiciones de humedad se pierdan.


El manejo de este tipo de biológicos es muy delicado ya que deben permanecer a temperaturas que mantengan la calidad y viabilidad de la vacuna. Generalmente se manipulan a 4 oC, y si esto varía por calor, luz solar, congelación o caducidad, afectará gravemente al producto.


Hay que tomar en cuenta los factores como edad, gestación y estado de salud del animal como antes lo mencionamos. Igualmente si el animal se encuentra bajo tratamientos de esteroides o con niveles de estrés altos afectara al organismo con una inmunosupresión.


Cada paciente es único y por lo tanto su respuesta puede variar dentro de las generalidades. Tal es el caso del choque anafiláctico, en donde se presenta una reacción alérgica que puede ser ligera o tan grave que ponga en riesgo la vida de nuestra mascota. Esta reacción es dependiente 100% del individuo, no tiene responsabilidad ni del productor de la vacuna, del médico, ni de la aplicación. Esto es genético y simplemente se tratará al paciente para sacarlo adelante del choque y se tendrá en cuenta para sus próximas vacunaciones.


Así mismo puede tener enfermedades de origen inmunológico las cuales interfieran con la formación de la protección o anticuerpos.


Supongo que te imaginabas que esto de las vacunas era mucho más simple. En apariencia puede ser algo sencillo en el consultorio, sin embargo todo lo que hay detrás de cada vacuna es asombroso e interesante y eso que sólo lo platicamos de forma ligera.


Espero que esto aclare algunas de tus dudas sobre vacunación, recuerda siempre estar informado de la mano de tu Médico Veterinario de confianza y estar al pendiente de la salud de nuestros amigos.

 

Adriana Díaz, Médico Veterinario Zootecnista por la UNAM. Adiestradora profesional canino por parte de la Federación Canófila Mexicana. Dedicada a generar relaciones ideales entre nuestros mejores amigos y nosotros, tanto en su salud como en la parte conductual.